Uso de células madre embrionarias humanas

El problema ético fundamental para poder utilizar células madre embrionarias humanas es que hay que destruir al embrión del cual se obtienen. Esto hace que cualquier experiencia que se pueda realizar con ellas merezca una valoración ética negativa. Pero como estas experiencias pueden ser importantes desde un punto de vista biomédico, se está intentando buscar alternativas para poder disponer de dichas células sin tener que destruir los embriones humanos que las donan. Por casos como este es que la bioética surgió, como menciona Salazar surge del desarrollo de la medicina experimental y la biotecnología  (trasplante de órganos, ingeniería genética y clonación). En realidad, la única posibilidad que no tendría dificultad ética alguna para conseguir células madre embrionarias, sería que dichas células pudieran extraerse de embriones humanos generados por vía natural, pero sin tener que destruirlos. En este caso se podría tratar éticamente el tema como se trata el de la donación de órganos por parte de donante vivo, tema que, sometido a las cautelas éticas más elementales, sería moralmente aceptable. Pero esta posibilidad es técnicamente inviable. Aunque este tema se trata de un asunto por así decirlo biomédico, tomando en cuenta lo que considera Caliahan podemos decir que abarca más que solo ese campo ya que también se trata de cuestionar este tipo de prácticas desde el punto de vista justificado de otras disciplinas, puesto que las cuestiones bioéticas dentro del tema amerita una mirada más amplia y de acción fuera de lo bioético.

Desde un punto de vista experimental son varias las posibilidades que se han propuesto para conseguir células madre embrionarias sin tener que destruir a los embriones de los que se obtienen. Las cuales pueden plantear sustanciales dificultades éticas y todas ellas problemas técnicos de importancia suficiente para que realmente puedan constituir, en la actualidad, una posibilidad objetiva para obtener las correspondientes células madre. De todas formas, lo que parece indudable es que se está empezando a entreabrir una puerta para solucionar el problema de la consecución de células madres embrionarias humanas por procedimientos éticamente válidos, aunque dicha posibilidad, en cualquiera de sus variantes, hay que valorarla con todas las cautelas de una investigación biomédica incipiente [1].


De acuerdo al artículo estudiado elaborado por Edy Salazar, aprendimos que la bioética es interdisciplinaria, necesaria en todos los ámbitos de estudio con la intención  de fomentar el respeto por los derechos humanos, la ecología y la vida en general. Se deben considerar todas las áreas del conocimiento, como lo son la medicina, la política, la ciencia, la filosofía, la economía, la biología, y muchas más, de modo que las acciones que se lleven a cabo no afecten negativamente nuestro entorno. Se deben considerar nuestros valores para poder tener una ética, que es considerada por el autor como la “ciencia sobre la conducta humana” [2].

Una vez definido esto, se puede aplicar el término “bioética” a un caso que es bastante controversial: el uso de células madre en embriones congelados. Tomando este tema, se puede retomar la opinión planteada en el blog relacionado con los inicios y el presente de la bioética como disciplina. Existen dos perspectivas y puntos de vista con respecto a este tema, que son tan ciertas y correctas la una como la otra.

 Por un lado, se trata de un ser humano, por lo cual tiene derechos inamovibles que son completamente suyos por el simple hecho de existir. Se debe respetar la vida del ser humano, y la ciencia y tecnología no debe sobrepasar ciertos límites éticos para evitar dañar a otro ser vivo. Comúnmente, en las prácticas en las cuales se hace obtención de médula ósea a partir de un embrión, éste es destruido como consecuencia de la acción. Puede que dé resultado a tratamientos diversos (aun considerados experimentales), sin embargo, la ética del médico, del investigados y del genetista debe evitar que se generen actos que atenten contra la integridad del ser humano. Existen métodos alternativos para la obtención de médula ósea, por tanto si se puede evitar que se lleve a cabo un procedimiento que destruya parcia o totalmente un embrión (que ya puede considerarse un ser humano), deben buscarse alternativas más éticas. Por otro lado, también se pone como justificación la gran necesidad que existe de obtener célula madre para curar cierto tipo de enfermedades.  Esta justificación se realiza para llegar a la zona emocional del paciente, que considera que para recuperar su salud se deben llevar a cabo acciones de este tipo. Aquí entra nuestra ética como sociedad y como persona, contrastada por nuestra necesidad de salud y nuestra búsqueda de vida digna [3].


La interdisciplinaridad de la bioética queda al descubierto entonces, pues existirá en el ámbito médico por parte del doctor que buscará la salud de su paciente; del investigador que busca realizar avances que ayuden a la gente por medios diversos cada vez más novedosos y útiles; del paciente que busca su salud y confía en la propia ética y conocimiento de los profesionistas de la salud; el factor económico, junto con el político, en el que el método más factible que genere pocas pérdidas y a su vez no afecte a terceros por los intereses de unos pocos. Se debe colocar todo en una balanza para buscar el bien común y respetar la dignidad que cada ser vivo posee por el simple hecho de existir. 

[1] Recuperado de: http://www.fluvium.org/textos/vidahumana/vid137.htm
[2] Salazar, E. (2003). Bioética, ¿ciencia o disciplina? Investigación en enfermería: Imagen y desarrollo, 65-77.
[3] Aznar, J. (2013). Células madre embrionarias. Obtenido de http://www.observatoriobioetica.org/fondo-documental-2/inicio-de-la-vida/celulas-madre-embrionarias

Comentarios